martes, 30 de junio de 2009

El Paisaje del Día #45


Yuruaní Merú, Parque Nacional Canaima, Gran Sabana, Venezuela.

El salto, el hombre, la moto y la palmera. Los Piru-Piru, los jejenes, la plaga que le dicen por acá, no aparecen en la foto.

El Paisaje del Día #46


Salto Jaspe, Parque Nacional Canaima, Gran Sabana, Venezuela.

Los domingos hordas de turistas brasileños de los pueblos y ciudad fronterizas invaden territorio bolivariano en plan picnic acuático. Compran mucha comida y mucha cerveza más barata que del otro lado y lo que el resto de la semana es una experiencia solitariamente zen de silencio, contemplación y disfrute, se transforma en una pasarela de sungas y en un carnaval de niños y adultos gritando, botando a bola y rompiendo las bolas.
Me contaron que muchos de esos autos llevan tanques de gasolina agrandados y el regreso es con los padres de familia felices por tener combustible para toda la semana a unos poquísimos reais.

El Paisaje del Día #44


Kama Merú, Parque Nacional Canaima, Gran Sabana, Venezuela.

Si les parece cursi el arco iris, supongo que debe estar ahí los 365 días del año.

jueves, 25 de junio de 2009

El Paisaje del Día #19


Morrales Wayuu en Riohacha, Guajira, Colombia.

El Paisaje del Día #38


Piscina de la casa que me prestaron en mi estancia en Carúpano, Estado Sucre, Venezuela.

El Paisaje del Día #36


Curvas del camino de La Victoria a Colonia Tovar, Estado Aragua, Venezuela.

Pirata del Caribe


Jack Sparrow ya hizo escuela. Me prestaron este barquito para volverme de Curaçao. La cagué. Actué, no pensé, así quedé. Encayamos en Cayo Sombrero, Parque Nacional Morrocoy, Venezuela, con contrabando de quesos holandeses, güisquis escoceses y un cargamento de galletitas Rumba, Mellizas y Amor, de Bagley Argentina (cargo un paquete en la mano), que se venden en todos los supermercados chinos de la isla.

Tempu perfekto pa papiamentu



En Curaçao me fasciné con el papiamento, el idioma de las Antillas Holandeses que construyeron, generación tras generación, los esclavos que llegaban de África a estas islas que fueron la base del comercio de esclavos para toda Latinoamérica y el Caribe.
En papiamento tiene mucho de español y portugués, o por lo menos la forma que los esclavos lo entendían, mechado con holandés, palabras africanas y hasta algo de Arawak, la cultura originaria de estas islas.
Leerlo y comprenderlo parece muy sencillo, pero hablarlo no lo es tanto y entender una conversación entre dos personas que lo hablan me pareció imposible.
Allá viví en Kaya Seru Largu que no es otra cosa que la calle larga al cerro y encontré algunos comercios que tenían letreros que se veían muy entendibles para los hispanoparlantes.
Y cuando ya creía que lo sabía todo...resultó ser que el comercio no se llamaba "Tu zapato derecho", sino que anunciaba que allí se arreglan (drecha) zapatos.

La revolución se hace encapuchado


Visitando el muy elemental (por lo básico, no por lo necesario) Museo de Carúpano, me fui hasta el patio del fondo y encontré esto. Daba risa y un poco de miedo.
Allí estaban El Che, Sandino, Zapata, Bolívar, Sucre, Martí, todos asfixiados en bolsas plásticas y un único descapuchado: Francisco de Miranda.
Lo que pude averiguar detrás de los plásticos es que todos los bustos estaban firmados por el mismo artista (seguramente local) y en el mismo año, 2005, por lo que deduzco que esperan, en ese patio y desde ese año, a que las autoridades definan las coordenadas de algún tipo de paseo revolucionario en esa ciudad del Estado Sucre, Venezuela.

Tu grato nombre




La indagación en mapas desde carajito devino en este buscador infalible de ciudades con nombres... ¿cómo le podríamos poner?, ¿valerosos?
Allá fuimos alguna vez con el big broda a Pelotas, Brasil, adonde recibí una lección de moral de un administrador de un supermercado, que me agarró con las manos en el pomo (literalmente, robando un dentrífico...) y me sermonió con que yo tenía demasiada clase para andar haciendo esas cosas.
En este viaje por Venezuela anduve por Tucacas, escatológico puerto de salida a los cayos del Parque Nacional Morrocoy, donde pernocté al igual que unos días después lo hiciera en el amable Caripito, en el estado Monagas, en el oriente venezolano.
Poco conocí de Caripito, porque llegué tarde en la noche y partí apenas me desperté (no necesariamente temprano), pero en el camino del hotel a la redoma de salida del pueblo conseguí estas instantáneas urbanas.
La ballena estaba en una especie de piscina infantil del Club Social Bolívar, el cerro con el dinosaurio en casa de un vecino cualquiera y el Cristo pre-crucifixión era de un tamaño descomunal, y saludaba la salida y llegada de cualquier cristiano al pueblo, a la vez que vigilaba a los pecadores que salían de los hoteles alojamiento que abrazaban su redoma.

sábado, 13 de junio de 2009

El Paisaje del Día #7


Chiva en Guarne, Antioquia, Colombia.

El Paisaje del Día #28


Playa Klein Knit, Curaçao, Antillas Holandesas.

El Paisaje del Día #4


Partido Quindío 0-Huila 2, Estadio de Armenia, Quindío, Colombia.

El Paisaje del Día #29


Avión Embraer de Insel Air. Aeropuerto de Curaçao, Antillas Holandesas.

El Paisaje del Día #16


Salinas de Manaure, Guajira, Colombia.

El Paisaje del Día #10


Parador turístico Sombrero Vueltiao. Carretera Cartagena-Barranquilla, Colombia.

jueves, 11 de junio de 2009

As jot as gel




Lo primero que hice cuando entré en Maracaibo, al anochecer, fue meterme en un Centro Comercial, el paisaje más habitual de las ciudades venezolanas. Y el lugar donde una gran mayoría pasa los mejores momentos de sus vidas, a juzgar por la permanente recomendación cuando se los requiere sobre que merece la pena conocer de cada ciudad.
Fui a una librería y la única guía de Venezuela que encontré fue la Lonely Planet. Empecé a buscar la zona de hospedajes allí, y lo primero que leí era que Maracaibo era "as hot as hell" y que la ciudad se paralizaba para dormir la siesta. Me parecieron comentarios muy gringos, pero al mediodía del día siguiente era la única persona de pie y soportando la marcha a 50 grados sobre el cemento. El resto dormía estas fotogénicas siestas.

martes, 9 de junio de 2009

Balnearios







Coincidió un atardecer con mi llegada bautismal a un pueblo costeño que se llama El Supí, en la Península de Paraguaná, Estado Falcón, Venezuela.
¿Pero realmente estaba en Venezuela? Doblé la primera esquina y ya me sentía transportado a cualquiera de nuestros hermosos lugares de veraneo de la costa atlántica argentina.
Reí recordando la peli "Balnearios" de Mariano Llinás y me ilusioné porque cada vez falta menos para cumplir la promesa de ver "Historias Extraordinarias" (la segunda del susodicho) junto a Fran y los que se prendan.
Hay gente que me pregunta cómo me aguanto viajar solo. Pues esta es una de las razones; en un rato inventé un ejercicio/ensayo con mi camarita en homenaje a Balnearios y a nosotros, sufridos temporadistas argentos, con estas fotos de El Supí que comparto.

domingo, 7 de junio de 2009

Fiacalandia


Yastá. Después de tantísimos kilómetros encontré mi lugar en el mundo. Este cartel, este lugar, lo ví las dos veces anteriores que pasé por la carretera de Santa Marta al Tayrona, y también encontré tranquilandias en otros lugares de Colombia. La diferencia es que antes nunca había tiempo de parar y registrarlos. Ahora, el tiempo está de mi lado y ya parece que me merezco un lugar, un nombre así.

La envenenadora de Adícora


Di con ella. Adícora, Península de Paraguaná, Estado Falcón, Venezuela. La buena Yiya abandonó su vida en Monserrat pero no abandonó sus dotes culinarias. En su vida anterior servía los mejores tés del barrio, de un país. De su nuevo bisnes lo mejor es su mercadeo sincero: "pescado frito y algo más..."